Peanut butter (mantequilla cacahuete)

Yo me declaro adicta a la mantequilla de cacahuete, para desayunar en una tostada con un poquito de mermelada por encima, ¡me encanta! En la foto, con mermelada de moras, un regalo de la madre de Javi y mi desayuno estos días.


El problema con la mantequilla de cacahuete es que aquí en España no es un producto muy consumido, aunque en supermercados se puede encontrar, pero lleva ciertos ingredientes añadidos como grasas trans y conservantes que se pueden evitar haciendola MUY FÁCILMENTE en casa. Eso sí, se necesita un robot de cocina, un molinillo, o procesador de alimentos, algo que nos permita moler el cacahuete hasta hacerlo crema.

Ingredientes:
Cacahuetes sin salar
Sal o azúcar, miel…
Opcional: mantequilla o aceite

Los cacahuetes se pueden comprar de varias formas, o crudos y pelados sin salar (que es lo que encontré yo) o tostados con su cascara y sin salar. Lo primero es tostar los cacahuetes, si estan crudos, en la sarten. Si vienen con cascara habría que pelar los cacahuetes, quitandoles también la piel interior. Para vagos o faltos de tiempo, se pueden comprar directamente los cacahuetes pelados, tostados y salados, aunque el sabor será algo distinto siempre será mejor que la mantequilla de cacahuete ya comprada.

Lo que queda, más facil imposible. Se colocan los cacahuetes ya pelados en el robot de cocina y se le añade sal o azucar, dependiendo de si queremos una crema salada o dulce. Lo siguiente es apretar el botón del robot de cocina y esperar a que se forme la crema.
El propio cacahuete tiene el aceite necesario para que se forme la crema, pero podemos añadir aceite o mantequilla (añadiéndolo la cantidad que necesitemos según se forma la crema), con lo que la crema se formará antes.
La mejor opción es no añadir nada, con lo que obtendremos una crema con sabor puro a cacahuete. Para ello lo que tenemos que hacer es vigilar la temperatura de la mezcla y cuando veamos que se calienta demasiado, apagamos el robot y lo dejamos enfriar. Cuando este a temperatura ambiente de nuevo seguimos triturando la mezcla, y así hasta que consigamos la textura deseada. La razón de dejarlo enfriar es que la mezcla, debido al roce de las cuchillas, se calienta y esto puede afectar a la calidad final de la mantequilla.
Si se desea se pueden añadir tropezones picando unos cuantos cacahuetes y añadiendolos a la crema. Se debe tener en cuenta que al estar algo caliente la crema quedará más líquida que al enfriarse, asi que no os asusteis.

Y la mantequilla ya estaría lista, sólo habría que meterla en un tarro y guardarlo. Lista para utilizarla como nos de la gana. Los americanos tienen montones de recetas con ella. Poco a poco contaremos algunas en el blog.

Podemos usar la mantequilla de cacahuete en sandwiches, como el clásico con mermelada, con plátano, miel y trocitos de chocolate, con manzana como snack bajo en calorías o, para aventureros, el sandwich Elvis: con plátano, bacon y miel.

Por cierto, también se puede hacer mantequilla de almendras, avellanas, y cualquier otro fruto seco. El procedimiento sería el mismo, y en muchos casos no sería necesario tostar el fruto seco si nos gusta su sabor en crudo. En el caso del cacahuete, no esta muy bueno, pero para gustos los colores…

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