Lo que entiendes por comida saludable son sólo prejuicios

Hace tiempo que estoy interesada en las distintas formas de comer de la gente, dietas saludables o maneras de vivir la vida a través de la comida. Lo único que he sacado en claro es que no hay nada claro. La nutrición no son matemáticas.

Gracias a los bloggers cada día hay más información de calidad en internet. El perfil de las personas que hablan de nutrición (fuera de los consejos habituales) siempre es el mismo: la medicina tradicional y el hacer ‘dieta’ o seguir una dieta sana como normalmente se entiende les ha fallado. Han tenido que buscar algo más. Lo curioso es que cada uno ha llegado a una conclusión diferente.

Frl. Schrödinger/Flickr

Cada uno ha encontrado un culpable, o varios: la carne, el azúcar, las grasas saturadas, los hidratos de carbono, las comidas procesadas, el cocinar los alimentos, la soja, el gluten, los granos y legumbres, la leche, el no comer alimentos de temporada, los pesticidas…

Probablemente pienses que alguno de ellos lleva más razón que los demás, lo que sólo demuestra tu forma de pensar y tus creencias. Para mí es como si me dices que eres crees en Alá o en Buda. Crees en ellos por tu cultura, por lo que tu familia y la sociedad en la que vives te ha enseñado, pero no tienes pruebas. El significado de dieta saludable varía dependiendo de con quien hables, por eso hay discusión y tantos blogs interesantes que hablan sobre ello.

La realidad es que hay una teoría oficial, políticamente correcta, y muchas alternativas. La oficial dice que las grasas son malas, tu dieta debe estar basada en hidratos de carbono, tienes que comer 4-5 piezas de fruta y verdura al día, beber 2 litros de agua… si quieres adelgazar debes comer 5 veces al día y nada de grasa. ¿Os suena, no?

Frente a esto existe otro mundo de dietas y corrientes alimenticias: dieta vegetariana, vegana, crudívora, dieta paleo, dietas GAPS, dieta antiinflamatoria, dieta macrobiótica, dieta anticáncer, y otras muchas más que me dejo en el tintero.
El asunto es que las personas que apoyan cada una de estas dietas dicen sentirse mejor que nunca en su vida. Todas aseguran que determinada dieta les ha arreglado sus problemas de salud, y todas tienen estudios que las avalan. Pero muchas son contradictorias. Lo único en el que todo el mundo parece estar de acuerdo es en que el azúcar blanco es el malo de la película.

En este panorama intento ser objetiva, pero es muy difícil. Apoyo una dieta con alimentos de temporada y cercanos, sin radicalizar, buscando la calidad y no tanto si cumplo o no unos ciertos estándares que me dicta mi cabeza. Prefiero escuchar a mi cuerpo, preguntarle qué le apetece (pero apetecer de verdad, no un capricho de que me aburro y me voy a comer 1 litro de helado). Él sabe mejor que yo lo que necesita. Mi cabeza no es tan lista como se cree, tiene muchos prejuicios.

Probablemente la mejor manera de seguir una dieta lo más saludable posible es probar. Yo estoy casi segura de que no hay una dieta universal, que cada uno tiene unas necesidades que además cambian a lo largo de la vida, por ello hay tantas opiniones diferentes. Si dejáramos al cuerpo elegir y no a la cabeza, tendríamos mejor salud. Pero la cabeza nunca se calla.

Puede que os sorprenda, pero en Estados Unidos se están poniendo super de moda las dietas sin gluten. Hay quien eliminando el gluten se ha curado de autismo, infertilidad, problemas de la piel, y por supuesto problemas digestivos como el colon irritable. Pensareis que esta gente está medio loca (el gluten incluye pan, todo lo que lleve harina, pasta y básicamente todos los productos preparados, porque nunca se sabe lo que llevan) por restringir tanto su alimentación sin necesidad aparente, pero cada día son más las personas que afirman sentirse mucho mejor con una dieta gluten-free.

Llevo bastante tiempo con problemas digestivos que el médico diagnosticó como colon irritable sin hacer ningún tipo de prueba. Colon irritable significa que tus problemas son causados por nervios, y cada día hay más gente afectada.

He leído montones de información sobre el gluten y lo malo que es. El gluten es una proteína difícil de digerir que en la actualidad tomamos en mucha mayor cantidad que nuestros abuelos-bisabuelos.
Por un lado, le echan harina a todo porque es barata. Por otro lado, el trigo ya no es el que era y la forma de hacer el pan con él tampoco. La variedad de trigo que se siembra actualmente es la que mayor cantidad de gluten contiene, frente a variedades locales adaptadas al clima del lugar (como por ejemplo el trigo negrillo que están recuperando en Guadalajara). El pan en la actualidad se fermenta con levaduras rápidas, aunque en la antigüedad se usaba masa madre o levaduras naturales, que son mucho más lentas, ayudan a la digestibilidad del pan y de alguna manera predigieren el gluten.
Este aumento de la cantidad de gluten en la dieta habitual de tantas personas es lo que estaría provocando el aumento de casos de celiaquismo en la edad adulta.

Por ello, me decidí a probar una dieta sin gluten. Los síntomas cuadraban, y la solución de mi médico no me convenció, porque no me dio ninguna, sino vivir con ello. Al fin de al cabo no tenía nada que perder.

Tengo que decir que anteriormente ya probé a eliminar otras cosas, como la leche, pero no sirvió de nada. Sin embargo con la dieta sin gluten si noto resultados. Me siento mejor, aunque no estoy perfectamente tampoco. Según he leído, el cuerpo tarda 2 años en eliminarse completamente el gluten.
Con 2 meses de dieta sin gluten no he tenido ni una sola ‘crisis’, y eso que he entregado mi Proyecto Final de Carrera con los nervios que conlleva. Con mi autodiagnóstico he ido al médico, y ahora me van a hacer pruebas para ver si soy celiaca. Todavía no se los resultados.

Ahora pienso si mis propios prejuicios sobre la alimentación, como que el hecho de comer pan o pasta no me va a hacer ningún mal, estaban equivocados. En realidad, debería haberme dado cuenta mucho antes, mi cuerpo me lo estaba diciendo pero mi cabeza no le dejaba hablar. Nadie quiere ser el rarito.
¿Cómo sé si mi cabeza no me está engañando ahora? Pues ni idea. Es tan difícil hacer que la cabeza se calle que nunca sabré si la mejora es sugestión o realidad. ¿Estoy medio loca? pues no lo sé, pero tampoco me importa. Me he dejado llevar por las modas americanas y me siento mejor.

Un consejo final. Si sabes que tienes un problema con tu alimentación del tipo que sea, no hagas ni caso a tu cabeza y escucha a tu cuerpo. Al menos intentalo.  No tengas prejuicios sobre ti mismo, si te sientes bien es que funciona. Prueba y experimenta. Seguro que encuentras la solución.

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