Salade Lyonnaise (Ensalada Lionesa)

Como buena española, no tenía ni idea de cómo hacer una ensalada sin tomate. Estaba acostumbrada a usar los tomates todo el año, sin plantearme si son de temporada o no, de dónde vienen, porqué son todos iguales… Con los años, sí que me he dado cuenta de una cosa, al llega el invierno los tomates que venden son una porquería. Por ello, he decidido no comprar más hasta que llegue el verano… bueno, el tomate frito o los que venden enteros en bote no cuentan 😛

Un buen tomate merece la espera. Mientras tanto y por si os apetece reiros un poco, el siguiente vídeo es muy explicativo. La diferencia entre un tomate de verdad y uno de ‘plástico’: Dos tomates y dos destinos. Dos tomates, uno transgénico y otro campesino, se citan en un bar después de haberse conocido a través de un chat en internet…

Lo que más me sorprende de todo esto es que el sol de pleno agosto, el que hace crecer los tomates, no es muy bueno para las lechugas, porque estas necesitan mucha humedad. Y entonces ¿de dónde ha salido la ensalada de tomate+lechuga que ahora todos comemos todo el año? Ahí dejo la pregunta…

Buscando alternativas, encontré la ensalada Lionesa, una ensalada muy sencilla de la comarca de Lyon. No tiene tomate y utiliza escarola en vez de lechuga, una ensalada de invierno en toda regla.

Ingredientes:
1 escarola mediana
2 cebollas pequeñas o una mediana
150 gr de bacon o tocino curado
4 huevos cocidos o escalfados
Aceite de oliva
100 ml de vinagre de vino
Sal
Pimienta negra
Opcional: pan tostado

En primer lugar, separamos las hojas de la escarola, las lavamos y escurrimos. Después las troceamos y las dejamos en la fuente o el plato donde vayamos a servir la ensalada.

Ahora picamos la cebolla y cortamos el bacon en tiras alargadas, de unos 5-3mm de grosor. Freímos en primer lugar el bacon en la sartén con un poco de aceite. Cuando esté algo dorado, lo añadimos sobre la ensalada en caliente y reservamos el aceite.

En este aceite (si es demasiado eliminamos un poco) freímos la cebolla, hasta que coja algo de color. En este momento echamos el vinagre sobre ella, y se deja cocer. Cuando el vinagre se haya reducido a la mitad, lo vertimos sobre la ensalada y lo mezclamos. Debido al calor las hojas de la escarola se ablandan un poco, lo que le da un toque delicioso.

Para acompañar le podemos añadir unos huevos cocidos, escalfados o unos trozos de pan tostado.

La receta está sacada del libro Las mejores recetas de Francia, publicado por el Círculo de Lectores.

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